La importancia de Gestionar con Objetivos Estratégicos

¿Qué es un objetivo estratégico?

Podríamos definir como objetivo estratégico en el mundo empresarial el deseo, aterrizado, de lograr la consecución de un reto planteado y medible cuyo calado sea relevante para la empresa, bien por su naturaleza, dimensión, impacto, recursos implicados, esfuerzo y/o efecto temporal.

Cuando hablamos de deseo aterrizado, hablamos de deseos, de objetivos, que cumplan, al menos, las siguientes características (de otro modo se dice que son peticiones a los Reyes Magos):

  • Han de poderse lograr en el horizonte temporal definido.
  • Han de ser aceptables para la propiedad.
  • Han de ser motivadores para la organización.
  • Se ha de disponer (o habilitar) los recursos y capacidades de todo tipo para su consecución.
  • Han de estar alineados con la visión, misión y valores de la empresa.
  • Han de asociarse a una meta (y ser medibles).

Los objetivos estratégicos así planteados deben formularse utilizando verbos en infinitivo, porque invitan a la acción (aumentar, mejorar, reducir, etc.) y han de aterrizarse, además, asociándolos a una meta y a un plan de acción, además de ser medibles a través de los indicadores (KPI) apropiados.

La meta es el valor deseado (y lograble) que queremos lograr de un objetivo estratégico determinado; por ejemplo:

  • Objetivo estratégico: Reducir el porcentaje de mermas en producción.
  • Meta: < 2%.

El plan de acción es el conjunto de tareas, actividades, hitos, etc. que desarrollaremos para conseguir el objetivo estratégico y la meta planteada, de tal suerte que, si ejecutamos de forma correcta todo lo anterior, lograremos el objetivo estratégico y la meta.

A veces, en lugar de plantearse un plan de acción con la definición precisa anterior de lo que vamos a hacer para lograr el objetivo estratégico, se trabaja con objetivos operativos e indicadores de logros a corto plazo, los denominados OKR (objectives and key results) que pueden ser más apropiados para determinadas organizaciones con mayor experiencia estratégica.

En lugar de decir lo que haremos para conseguir los objetivos estratégicos y la meta (plan de acción), decimos los logros a corto plazo que queremos conseguir medidos y cuantificados (OKR), que, en su conjunto, garantizan la consecución del objetivo estratégico específico y su meta.

La importancia de trabajar con objetivos estratégicos (y sus metas) es crucial en el mundo empresarial porque nos permite:

  • Establecer hechos concretos que queremos lograr en tiempo y forma.
  • Conocer la necesaria vinculación de unos objetivos estratégicos con otros para garantizar la coherencia y la robustez de todos ellos en su conjunto para el logro de la visión y misión, y/o para su correcta alineación.
  • Disponer de una hoja de ruta clara para implantar la estrategia y no dispersar esfuerzos. Buscamos estos objetivos estratégicos y no otros, en este horizonte temporal.
  • Observar si el conjunto de todos los objetivos estratégicos recoge, desde una perspectiva global, el conjunto de la empresa (como, por ejemplo, los objetivos estratégicos por perspectivas cuando se elabora e implanta el cuadro de mando integral [balanced scorecard]).
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Si quiere conseguir resultados tangibles y satisfactorios en su empresa, responder de forma adecuada a retos y oportunidades, trabajar por y para la visión y misión de la empresa de forma alienada y exprimir a la máxima potencia el poder de su organización, trabaje con objetivos estratégicos (y sus metas).

Pero defínalos bien, y mídalos mejor, tras un proceso de reflexión estratégica deliberado en su organización. La cifra de negocio, su rentabilidad y la caja de su empresa se lo agradecerán. De no hacerlo así, resultará en fracaso.

Artemio Milla
Socio Director

Si quiere conseguir resultados tangibles y satisfactorios en su empresa y quiere hacerlo a través de la definición de los objetivos estratégicos, póngase en contacto con nosotros y le ayudaremos.