El proyecto fallido también cuenta: los ensayos que no salieron bien y la I+D

🗂️ Abre la carpeta «pruebas descartadas». Puede que todavía tenga algo que aportar.
 
Ahí está la formulación que hubo que abandonar. El prototipo que no superó los ensayos. Las horas dedicadas a entender por qué una solución prometedora no funcionaba.
 
🔬 Ese trabajo también puede formar parte de la I+D. Un resultado negativo no excluye, por sí solo, la posibilidad de generar una deducción si la actividad y sus gastos cumplen los requisitos.
 
Pero para analizarlo hace falta algo más que recordar que «se hicieron muchas pruebas».
 
📝 Hace falta poder explicar qué se buscaba, cómo se ensayó, qué ocurrió y qué decisión se tomó después. Y vincular los gastos a ese trabajo.
 
💡 Documenta también los caminos que decidiste abandonar. ¡Son parte de cómo llegaste hasta aquí!

Fuentes:

  • Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, art. 35.1.a), 35.1.b) y 35.2.a).
  • OCDE (2015), Manual de Frascati 2015.

Última actualización: octubre de 2026.

Aviso: Contenido informativo de carácter general, actualizado a la fecha indicada. No sustituye al análisis de cada caso concreto.

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